Como colofón, el último día disfrutamos de la visita a Llanes, poniendo el punto final a unos días inolvidables, llenos de aprendizaje, convivencia y buenos momentos.

Cerramos así una etapa de este Proyecto de Evolución Humana, que año tras año inspira y motiva a nuestros alumnos, toda una experiencia que va mucho más allá del aula, y que nos ha permitido aprender sobre nuestra historia, convivir con compañeros y profesores, y descubrir juntos los maravillosos entresijos de las tierras del norte.

Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a los monitores de “El Cantú”, que como cada año han demostrado su cercanía, dedicación y entusiasmo, haciendo que cada actividad haya sido especial. También a Jesús, arqueólogo de Pausanias, por acercarnos de una manera tan apasionante a nuestro pasado y ayudarnos a comprender mejor nuestros orígenes.

Nuestro mayor reconocimiento, por supuesto, a los profesores, Laura, Ángel y Enrique, no solo por su implicación y apoyo durante el viaje, sino también por su trabajo diario, su paciencia y su dedicación, cuyo esfuerzo es fundamental para que experiencias como estas sean posibles.

Pero, sin duda, una mención muy especial para nuestros alumnos, que han demostrado un comportamiento ejemplar en todo momento, siendo responsables, participativos y mostrando una actitud inmejorable, que ha hecho que este viaje haya sido aún más enriquecedor y gratificante.