Nuestros alumnos se han enfrentado a los retos del parque de cuerdas, no sólo poniendo a prueba su habilidad y equilibrio, sino también su valentía y superando sus propios miedos. Entre risas y mucha ilusión, fueron avanzando por los circuitos ayudándose unos a otros.

Al caer la noche, la diversión continuó con una velada nocturna muy especial, ya que tuvo lugar nuestro, ya tradicional, concurso de disfraces. La implicación de los alumnos fue total, y nos sorprendieron con ideas muy originales.  Después del concurso, la velada continuó con música, donde los alumnos pudieron seguir disfrutando del buen ambiente de la noche.